Fundación Naturgy / Comprendiendo la pobreza energética
89 Reflexiones finales estrategia. Ello permitiría, por ejemplo, la prevención de situaciones poco deseables como la no implementación de la web o de la prohibición de cortes en el suministro de los consumidores, medidas previstas en la ENPE. 6.4. Pasar del asistencialismo al derecho La ENPE no consiguió romper con la lógica asistencial y provisional del sector público en la atención de la pobreza energética. Una nueva estrategia debería reconocer el derecho a las prestaciones de las personas en una situación de pobreza energética. Para ello, además de garantizarse las partidas presupuestarias pertinentes, no haciéndolas dependientes del ciclo económico o de la voluntad del Ejecutivo de turno, deben facilitarse los procedimientos –el establecimiento de una “ventanilla única” resultaría muy deseable en este sentido– y garantizar que las prestaciones recibidas no dependan del lugar de residencia. 6.5. Establecimiento de canales efectivos de información Resulta fundamental la transmisión de información clara y sencilla a las personas en una situación de pobreza energética. La dispersión de la información entre distintos canales y la no centralización de la información dificultan la comunicación entre administración y destinatarios de las medidas. Debe estudiarse a su vez cuáles son los canales de comunicación más adecuados, dado el perfil de la población objetivo y, si las evaluaciones de diagnóstico así lo indican, la adaptación de los contenidos a personas con discapacidad y la traducción de la información a un mayor número de lenguas. Uno de los objetivos de esta recomendación es minimizar las situaciones de non take-up o brecha de cobertura, que hace referencia a aquellas situaciones en las que personas con derecho a prestaciones no las solicitan, posiblemente por la complejidad o la falta de compresión procedimental.
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