Fundación Naturgy / Comprendiendo la pobreza energética
Fundación Naturgy 42 Comprendiendo la pobreza energética: un análisis de la persistencia Los países mediterráneos han empeorado notablemente tras el fuerte impacto de la crisis financiera de 2008. Dentro de este grupo de países, destaca el caso de Grecia por su elevada incidencia, especialmente si se tiene en cuenta el indicador de retraso en los pagos de las facturas (23) . La inestabilidad económica y agitación política tras la Gran Recesión deterioró la capacidad financiera de los hogares, generando graves problemas para satisfacer las necesidades básicas (Halkos y Gkampoura, 2021). Esta tendencia cambia a partir de 2016, con un ligero descenso del nivel de pobreza energética. Esta mejora puede atribuirse a la recuperación general del ingreso promedio de los hogares. No obstante, se detiene en 2020 debido a la pandemia de la COVID-19 y la última crisis energética derivada de la guerra de Ucrania. A pesar de que este conjunto de países experimenta temperaturas moderadas, varios hogares sufren pobreza energética. Esto puede atribuirse a importantes problemas de aislamiento, debido a la antigüedad, la baja eficiencia del parque de edificios residenciales y una proporción de viviendas que carecen de sistemas de calefacción adecuados (Bardazzi et al., 2023). Precisamente, la mayoría de los edificios de Grecia, España y Portugal son antiguos, por lo que conservar la energía térmica es dif ícil, ya que presentan malas características térmicas y baja eficiencia (24) . En cambio, los países más ricos de Europa (Europa Central) mantienen niveles más bajos de pobreza energética en el tiempo, a favor de la asequibilidad de los servicios energéticos. Esto es posible gracias a sistemas de bienestar social eficaces, así como a programas de renovación de edificios (Stojilovska et al., 2022). Asimismo, la rápida implementación de medidas temporales para paliar los efectos de las fluctuaciones de los precios de la energía y las inestabilidades en el suministro, han amortiguado la incidencia de la pobreza energética (Carfora et al., 2022). La pobreza energética no impacta de igual manera en todos los estratos de población. Según el criterio de ingresos, la Tabla 4.1 muestra la incidencia de esta problemática por quintiles de ingresos, donde Q1 representa el primer quintil de ingresos y Q5 el quinto. Los datos revelan patrones interesantes. Los hogares de bajos ingresos se ven más afectados por la pobreza energética en comparación con las personas de ingresos más altos. Esto demuestra una alta correlación entre los hogares en situación de pobreza energética y aquellos que están en riesgo de pobreza monetaria. Más concretamente, se puede observar que alrededor del 38% de los hogares de Europa del Este en el quintil de ingresos más bajos indicaron no poder mantener sus viviendas a una temperatura 23 Ver Anexo 5 para mayor detalle. 24 Ver Anexo 2 para mayor detalle.
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