Fundación Naturgy / Comprendiendo la pobreza energética
23 Vivir en pobreza nergética: una revisión de la literatura últimos años, ya que estudios empíricos han determinado que instrumentos de renta, como el bono social eléctrico o térmico, no son suficientes para paliar la pobreza energética (Alvarez y Tol, 2021; Bagnoli et al., 2022; Barrella et al., 2021). Asimismo, en un trabajo reciente que busca superar las limitaciones de los análisis previos que ofrecen solo un enfoque parcial del problema de la pobreza energética al evaluar un solo tipo de política, Jové-Llopis y Trujillo-Baute (2024) evalúan el impacto de dos políticas adoptadas en España para reducir la pobreza energética, así como su complementariedad. Los resultados refuerzan los hallazgos previos y muestran que las políticas que actúan a través de los ingresos (el bono social de electricidad y calefacción) han reducido el número de hogares pobres desde el punto de vista energético. Sin embargo, la magnitud del efecto es bastante modesta, ya que para una muestra española solo el 9% de los hogares salieron de la situación de pobreza energética gracias a las políticas de ingreso. Por otro lado, demuestran que las políticas que actúan a través del gasto mediante instrumentos de mejora de la eficiencia energética presentan 12 Las medidas de modernización se refieren a la mejora de la envolvente (aislamiento de fachadas, aislamiento de cubiertas y aislamiento de huecos) y los equipos (caldera de condensación, caldera eficiente, energía solar térmica y bomba de calor, incluyendo tecnologías de calefacción y refrigeración). un potencial mayor, ya que son capaces de reducir entre el 8% y el 64% de los hogares en situación de pobreza energética, dependiendo de si se implementa una iluminación más eficiente o si se consideran diversas medidas de modernización al mismo tiempo en las viviendas (12) , respectivamente. Además, las investigadoras calculan el impacto de combinar ambas medidas, y los resultados empíricos confirman que sería posible eliminar la pobreza energética en el 67,4% de los hogares. Después de esta visión general de más de tres décadas, se ha observado que el creciente desaf ío de la pobreza energética ocupa una posición prioritaria tanto en la agenda política como en la investigadora. Sin embargo, aún existen numerosos desaf íos y barreras pendientes de superar en los próximos años. Uno de los aspectos más relevantes, y que ocupa el foco de este estudio, es la persistencia de la pobreza energética, un tema que debe ser estudiado en profundidad. A pesar del creciente número de publicaciones, los estudios actuales se orientan en gran medida a análisis estáticos de la pobreza energética, siendo el aspecto dinámico relativamente poco discutido.
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